Editorial de Enero del 2012

20 años de Cactus y Aventuras
Estimados Lectores,
En nuestra época frenética e incierta, donde
Internet fagocita todos los valores humanos y los digiere más o
menos, poco a poco, desaparece de la escena cultural y
artística, la atribución de una obra, cualquiera que sea.
Nosotros no somos universidades o instituciones que respetan, a la letra, las reglas del juego, pero en el caso preciso de nuestro micromundo suculentófilo, es extraño de ver cada vez más fotos y artículos sin que se le atribuye cualquier autoría. ¡ A veces, la foto es recortada para borrar el nombre del autor colocado allí!
Revistas internacionales, libros, artículos y sitios Web, incluido ciertos sitios profesionales a veces abundantemente ilustrados no les hacen todos justicia a los autores; las fotos pueden tener su sujeto perfectamente identificado, pero sin el nombre del interesado. Busco a menudo con alguna dificultad quién ha escrito tal o cual artículo interesante, y veo que el nombre del autor está, pero que muy discreto, y a veces, ni está citado!
Parece que la norma actual sobrepasó la ética, y que se sacan recursos de la web, para una revista, un boletín o una página internet sin suponer que fotos y artículos son la creación y la propiedad de una persona, y a menudo basta simplemente pedirles para obtener el objeto de nuestros deseos en toda legalidad.
Así
como mis colegas de otras revistas internacionales, siendo editor,
tengo el privilegio de recibir artículos y fotos a título
absolutamente gratuito por parte de autores profesionales o no: es la
regla general para nuestros periódicos que viven sólo de
las aportaciones de sus suscriptores: me parece más que normal
que sean debidamente citados, y agradecidos, a falta de ser retribuidos.
Quiero agradecer a los que respetan a los autores, como cactiguide.com
que es un ejemplo que hay que seguir en la manera de citar sus fuentes.
Por
fin, es la ocasión de saludar la salida de una obra maestra
sobre el género Monsonia: “The Bushman Candles”, por
Charles Craig y John Lavranos. Este bello libro, descrito al final de
esta edición en la rúbrica « Book News, New Books
», es una verdadera obra de arte, con fotos y acuarelas. Detalle
que sorprende después de todo lo que acabo de enunciar: posee
varios capítulos consagrados al principal fotógrafo
Connal Oosterbroek, a los ilustradores de la obra, Bowen Boshier,
Gerhard Marx, y Ellaphie Ward-Hillhorst. ¡Tratándose de un
género particular de Suculentas de Sudáfrica y de
Namibia, añadiré que es, para la literatura suculenta, un
verdadero diamante!
¡ A todas y todos Uds. les deseo un feliz Año Nuevo 2012!
Joël Lodé, miembro IOS